Cuenca Rural

Domingo, 12 de Febrero de 2012
Registro
Recuperar Clave Registrarse
Usted se encuentra en: Lo Nuestro De Historias y Recuerdos Archivo de Lo Nuestro, De Historias y Recuerdos
Búsqueda personalizada
Despejado
22°C Despejado
Buenos AiresCambiar
Elige Ciudad

Lo Nuestro | De Historias y Recuerdos

Sacrificar la vida por trabajo se cayó de la agenda de los ejecutivos

Según un estudio elaborado por el Centro de investigación de Conciliación Familia y Empresa (Confye), para casi el 60% de los jefes y hombres de negocios de Latinoamérica, la principal fuente de satisfacciones es la vida familiar y más de la mitad piensa que debería trabajar menos. Además, la mayoría dice sentirse presionado por el cumplimiento inmediato de objetivos y la necesidad de incrementar el salario.

Compartir nota Compartir nota Enviar esta nota por mailEnviar nota Imprimir notaImprimir nota Agrandar el tamaño del texto Ampliar texto Disminuir el tamaño del textoDisminuir texto
Enviar la noticia por e-mail


Lunes 11.01.2010La preocupación por equilibrar familia, intereses personales y trabajo, cobró una nueva dimensión para los ejecutivos modelo 2009, que ya no evalúan como prioridad absoluta el ámbito laboral y exigen no tener que resignar todo por la carrera, flexibilizando la agenda.

Según un estudio elaborado por el Centro de investigación de Conciliación Familia y Empresa (Confye), para casi el 60% de los jefes y hombres de negocios de Latinoamérica, la principal fuente de satisfacciones es la vida familiar y más de la mitad piensa que debería trabajar menos. Además, la mayoría dice sentirse presionado por el cumplimiento inmediato de objetivos y la necesidad de incrementar el salario.

Según Ricardo González, especialista de la Asociación de dirigentes de relaciones industriales del litoral (Adril), en los últimos tres años cambió la tendencia y ya no es tan común quedarse de más en el trabajo.

"Hoy hay más conciencia de equilibrio, surgieron los viernes flexibles, donde está permitido llegar o irse antes y es común que un gerente se vaya al mediodía a comer con su familia o a jugar al tenis", describió el especialista.

De acuerdo a González, en las ciudades como Rosario los ejecutivos están adaptando costumbres originales de los lugares más pequeños, y fundaron una remasterizada cultura de la siesta: "Años atrás, un abogado trabajaba de 7 a 19 o 20, corrido y con media hora de descanso. Hoy pasás a las tres de la tarde por el bar El Cairo y todavía hay gerentes charlando en sobremesa", explicó.

Según la investigación de Confye, los ejecutivos argentinos son los que más horas trabajan en Latinoamérica (casi 50 semanales los argentinos, contra 45 en otros países de Latinoamérica) y el 53% está de acuerdo en que debería trabajar menos.

El agobio y el estrés se enraizarían en la presión por alcanzar el deterioro de los salarios y los objetivos inmediatos. "La compensación en puestos de alto mando se maneja con el cumplimiento de objetivos del plan de negocios que siga la compañía. Independientemente del tiempo que lleve esta tarea, se les requiere una disponibilidad full time, pero actualmente los gerentes se las arreglan para no perder la armonía", opinó Silvia Catañy, experta en Recursos Humanos de La Universidad Austral.

En este sentido, el 60% de los 1.600 ejecutivos latinoamericanos consultados, dijo sentirse insatisfecho en los puestos donde los objetivos son inmediatos. Este sistema de metas puede transformarse en una carga, que según Ricardo González, tiene mucho de autoimpuesta y que está relacionada al bonus económico que significa cumplir la expectativa.

Con la economía en los talones

Según el estudio de Confye, el 45% de los ejecutivos argentinos trabaja por razones económicas, una cifra bastante alta en comparación a la de Brasil, que no llega al 30% o la de Colombia, cercana al 25%. Para Guillermo Fraile, director del centro de investigaciones, la inestabilidad laboral y los sueldos bajos son los aspectos que más atentan contra el control de la autoexigencia.

Por esta razón, el 70% de los consultados reconoce que piensa en problemas laborales en su tiempo libre, pero sólo el 28% declaró distraerse por asuntos familiares en su horario de trabajo. "Las empresas deben cuidar a sus empleados, ya no es necesario aclarar que un gerente preocupado o presionado no puede rendir buenos frutos. Por suerte ahora son los propios gerentes quienes exigen cada vez más respeto a la vida familiar", recordó Fraile.

Por su parte, el especialista de Adril, que trabajó durante diez años en Mendoza y también hizo carrera en Buenos Aires, explicó que en Santa Fe "la verdadera preocupación es el desgaste que sufrieron los sueldos y en menor medida, la inestabilidad laboral". Sucedió que con la suba de la presión impositiva, el sueldo de un ejecutivo de alto rango termina siendo similar al de un técnico calificado.

"Las quejas florecen en ese aspecto", señaló González, al tiempo que informó que en los últimos dos años hubo 56 inscripciones de sindicatos de Personal Superior de Empresas, que reclaman la diferencia.

El mito del trabajo "de entrecasa"

Si bien el teletrabajo se señala como la revolución laboral del futuro, en Rosario y la región, aún no se utiliza. "Todo cambio lleva tiempo para implantarse. Está teniendo éxito en ciudades muy grandes en las que la gente debe recorrer distancias larguísimas para ir a trabajar porque optimiza tiempos, pero no es el caso de ningún área de Santa Fe", adelantó Silvia Catañy.

Para González, el momentáneo fracaso del nuevo modelo laboral es por la carencia de socialización: "El trabajo ante todo es una cuestión social, los argentinos queremos tener compañeros, charlar, compartir", indicó el especialista en Relaciones Laborales, al tiempo que agregó que en Rosario no faltaron casos de empleados que volvieron a pedir su escritorio en la empresa para no "levantarse y acostarse trabajando".

En concordancia, y en contraposición a lo que fue muy común décadas pasadas, el 77% de las personas consultadas por Confye nunca o casi nunca llevan trabajo a su casa en días de descanso y el 69% tampoco lo hace durante la semana. Aparentemente, las nuevas generaciones tienen un concepto diferente a sus antecesores, para los cuales "sacrificarse por el trabajo" era una regla moral y un principio cultural.

"En Recursos Humanos percibimos que el sacrificio se valora positivamente sólo cuando es absolutamente necesario", dijo Catañy. Así parecen corroborarlo las cifras, que indican que el 77% de los encuestados considera "exitosos" a aquellos que logran acompañar su actividad laboral con una vida personal que incluya hijos y una relación, contra los que desarrollan un alto crecimiento personal e incluso contra quienes gozan de mucho prestigio. Según la tendencia, los ejecutivos de hoy se resisten a pasarse la vida atendiendo el celular y ajustando detalles en la computadora.

 

Marianela Bocanegra
Punto Biz
Ingresar Comentario

Búsqueda personalizada
Archivo CuencaRural Desarrollado por Osmosis
Copyright © 2008 www.cuencarural.com - Todos los derechos reservados.