Lechería
La producción de leche en la Argentina, un sector en franco retroceso
"Mientras no se vislumbren mejoras en la calidad del ambiente institucional, no se seleccione la estructura de gobernancia adecuada para resolver la transacción y no se respeten los acuerdos entre las partes, será muy difícil mejorar el escenario del segmento lácteo bovino en la Argentina y dejaremos que sigan pasando las oportunidades que se presentan al mercado"
El sector lácteo argentino viene atravesando una profunda crisis en las últimas décadas, que presenta signos claramente visibles cuando se analizan simultáneamente la evolución en la producción, el número de tambos, el número de industrias, las exportaciones y los distintos indicadores globales de competitividad.
De acuerdo con los datos acerca del comercio exterior publicados en 2007 por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA), el volumen exportado en 2006 de leche fluida se redujo un 58% comparado con los registros de 1997, es decir que de vender 39.496 (miles de litros) a fines de la década anterior se bajó a 16.514 (miles de litros) dos años atrás.
Asimismo, según la información que maneja el organismo, el volumen exportado de leche en polvo se redujo prácticamente un 50% entre 2006 y 2008.
La reducción en las exportaciones de leche en polvo llama mucho la atención si se tiene que cuenta que ocurrieron en un período de precios mundiales muy favorables. La tonelada de ese producto pasó de costar U$S 2.000 a U$S 5.500. ¿Cuál es la variable que pujó más fuerte que el atractivo mercado internacional y desalentó las ventas al extranjero?
Para la Ing. Agr. Evangelina Dulce, la entrada en vigencia de la resolución 61/07 del Ministerio de Economía, que estableció un precio máximo para la venta de leche en polvo entera al exterior, desmotivó las exportaciones y contribuyó al retroceso del segmento.
Por otra parte, Dulce afirma que la pronunciada intervención estatal -que restringe exportaciones, fija precios máximos, distribuye asimétricamente las compensaciones- sostiene integrantes del sector poco competitivos y expulsa a muchos otros especialmente de la producción.
"Cuando se analizan las relaciones entre los actores de la cadena se observa una histórica tensión entre los productores y las usinas lácteas. Los hechos antes mencionados alimentan estas tensiones", explica la experta. "Esta situación podría señalarse como uno de los problemas más serios para la coordinación sectorial y la toma de decisiones de política económica en la lechería argentina".
El comportamiento de precios y márgenes a diferentes niveles de la cadena representan otra preocupación histórica que fundamenta la tensión entre los actores. A decir de Dulce, ello es motivo recurrente de conflictos entre productores e industriales, especialmente agravados en los períodos de crisis, y que muestra las percepciones encontradas entre las partes. Existe una transmisión rápida de las bajas de los precios de la leche pero no así los incrementos.
"A eso se le debe sumar un escenario inflacionario, donde los precios de los insumos impactan fuertemente en los costos de producción de leche. A menudo, esta situación de conflicto no es aceptada por la industria. La falta de transparencia en la cadena genera información asimétrica y es la base del conflicto entre las partes", completa la especialista.
En detalle
El conflicto entre actores de la producción y la industria láctea ha sido estudiado en otros países, como Brasil (por Texeira Gomes en 2000), EE.UU. (por Thomas et al en 2004) y España (en la Revista La Tierra Nº 208 de mayo y junio de 2008).
En la cadena láctea argentina, en la relación productor - industria, Dulce observa que existen diferentes formas de resolución de la transacción que varían entre los contratos y la integración vertical. Los contratos se caracterizan por ser verbales, con bajo nivel de cumplimiento, e incertidumbre derivada del precio que se obtendrá por la leche y de los plazos de pago. No puede dejar de mencionarse la naturaleza perecedera de la leche (principal activo específico en la transacción) que no permite acopiar la materia prima para elegir el momento de venta.
Dulce toma la definición de Williamson (1993) de la estructura de gobernancia como la matriz institucional en donde la integridad de la transacción es decidida. La selección correcta de la estructura de gobernancia para resolver la transacción es fundamental para reducir las tensiones entre los actores. "En los países mencionados precedentemente, la implementación de contratos entre los actores, ha contribuido a armonizar los intereses en conflicto", indica la experta.
En el caso de Brasil, Leite y Gomes (2001) señalan que los contratos de compra venta formales entre asociaciones de productores e industria establecen las reglas para la negociación armonizando las relaciones en el agronegocio de la leche en Brasil. Asimismo, Araujo (1999) afirma que las nuevas estrategias a ser implementadas por los actores de la cadena de leche en Brasil deben basarse en la construcción de vínculos transparentes y sólidos de relacionamiento productor - industria, poseer un sistema de pago que privilegie al productor especializado, con precios más estables, valorizando la calidad del producto, estimulando la continuidad de la oferta y garantizando más seguridad y confianza entre los agentes involucrados.
"De una u otra forma, con diferentes salvaguardas y diseños, muchos países han abordado el conflicto entre productores e industria mediante contratos cuyo cumplimiento cuenta con el aval institucional del Estado", ratifica Dulce y pone como ejemplo el caso español. En efecto, en la península ibérica, el contrato se ha elaborado según la Ley 2/2000, reguladora de los contratos tipo de productos agroalimentarios y como tal cumple todos los requisitos recogidos en la referida normativa. No presenta novedades significativas con respecto a otros contratos homologados existentes en el sector agrario: tomate transformado, pimentón, higos secos, etc.
"En la Argentina, el sector se enmarca en acuerdos informales entre los actores y en un ambiente institucional de baja seguridad jurídica con reglas del juego de cambio permanente e impredecible", asevera Dulce. "Mientras no se vislumbren mejoras en la calidad del ambiente institucional, no se seleccione la estructura de gobernancia adecuada para resolver la transacción y no respeten los acuerdos entre las partes, será muy difícil mejorar el escenario del segmento lácteo bovino en nuestro país y dejaremos que sigan pasando las oportunidades que se presentan al mercado".Como conclusión, la especialista cita a North (1993), que sostiene que el marco institucional debe proporcionar los compromisos creíbles necesarios para lograr un nivel bajo de costes de transacción.
Las instituciones políticas que restringen el oportunismo ex-post mejoran el cumplimiento y facilitan la contratación y crean un entorno de seguridad que, al aumentar el horizonte temporal y reducir la tasa de descuento subjetivo, favorece la inversión y el desarrollo: la habilidad para comprometerse tiende a expandir el conjunto de oportunidades. Programa de Agronegocios y Alimentos, Newslwtter Nº 7, 2008.
PYMES Lácteas
Más Noticias
- China busca establecer alianzas con tamberos e industrias lácteas
- El escenario lechero divide las aguas
- Alimentación postparto de la vaca lechera
- Alimentación de la vaca lechera preparto
- Crearían la Unidad de Fiscalización Lechera
- Lechería: advierten un freno del crecimiento en caso de desacople
- Comportamiento de alimentación del bovino lechero
Cocina
de Historias y Recuerdos
Audios
Ver Archivo de Audios Últimos audios- Favio Estevez, "CANAPA quiere ser parte de las paritarias"
- Estela Química - Raúl Foncueva: "En San Luis aviones alteran el fenómeno físico de las tormentas"
- Un análisis sobre las instituciones argentinas por el exembajador ante las Naciones Unidas, Emilio Cárdenas.
- El informe semanal del Ing. Agr. Eduardo Sierra.
- Javier Buján y Gustavo López plantean lo más importante a tener en cuenta sobre ésta campaña.


