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Problemas reproductivos en el conejo doméstico

El antecesor silvestre de nuestro conejo doméstico es una especie adaptada a sobrevivir en ecosistemas mediterráneos. Su tremenda abundancia y su tamaño relativamente pequeño lo han convertido en la presa favorita de un buen número depredadores, entre los que cuentan algunos tan valiosos como el águila imperial o el lince ibérico.

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Jueves 10.07.2008

El antecesor silvestre de nuestro conejo doméstico es una especie adaptada a sobrevivir en ecosistemas mediterráneos. Su tremenda abundancia y su tamaño relativamente pequeño lo han convertido en la presa favorita de un buen número de predadores, entre los que cuentan algunos tan valiosos como el águila imperial o el lince ibérico. Uno de los mecanismos que permiten al conejo ser tan abundante es su proverbial capacidad de reproducción.

En principio, el conejo de monte tiene el potencial de producir 12 camadas al año, aunque con un número medio de gazapos muy inferior al que conocemos de su primo doméstico. Sin embargo, en la naturaleza existen distintos factores que limitan la reproducción del conejo.

Estos factores están relacionados con la edad y condición física de los animales, pero sobre todo con la estación del año y en especial la existencia de alimento suficiente y un rango de temperaturas y horas de luz adecuado.

Así, en Doñana los conejos suelen reproducirse entre otoño y primavera, mientras que apenas lo hacen durante la sequía estival. En zonas de montaña o latitudes extremas, el conejo de monte suele dejar de criar en invierno, que es cuando menos alimento encuentra y cuando las temperaturas resultan menos adecuadas para la supervivencia de los gazapos.

En áreas del interior de la península Ibérica, caracterizadas por un clima mediterráneo continental, los conejos presentan picos de reproducción en las épocas más lluviosas de primavera y otoño, y descensos marcados durante la sequía estival y los duros inviernos.

La disponibilidad de alimento es con toda seguridad el factor más determinante en la reproducción del conejo silvestre. Se sabe que sólo se reproduce cuando dispone de al menos un 14 % de proteína en su dieta. De hecho, los piensos comerciales tienen en cuenta este dato y suelen fabricarse con contenidos de proteína en torno al 16-17%.

Problemas más comunes en cunicultura doméstica

Cientos de años de selección dirigida por el hombre han hecho que el conejo doméstico se diferencie en muchos aspectos de su antecesor silvestre.

Los caracteres promovidos por la selección artificial han sido la velocidad de crecimiento, la prolificidad y posiblemente la adaptabilidad a las condiciones de hacinamiento propias de una explotación industrial. Ahora tenemos conejos capaces de producir camadas grandes muchas veces al año, pero contamos también con importantes riesgos.

El hacinamiento propio de una explotación industrial hace crecer el riesgo de transmisión de enfermedades e incrementa el estrés, que a su vez puede afectar negativamente a la reproducción. Además, los ritmos de producción intensivos suponen un riesgo de "agotamiento,' de la capacidad reproductiva de una coneja.

En cunicultura industrial pretendemos una producción constante a lo largo del año tratando de superar los efectos del fotoperiodo o de la temperatura sobre el esfuerzo reproductor de una especie moldeada por millones de años de evolución.

En cunicultura industrial, los problemas en la reproducción, tales corno la infertilidad, los abortos o las mamitis, pueden deberse a agentes patógenos o a las condiciones de manejo dc la explotación.

Generalizando, puede decirse que muchos problemas de fertilidad se corrigen mejorando el manejo. Partiendo del hecho de que la reproducción es la base del éxito económico de las explotaciones, lo primero que el productor se plantea es: ¿.Qué debo saber para conseguir unos resultados de producción óptimos?

Los problemas relacionados con la reproducción pueden dividirse en las siguientes categorías:

  • Falta de receptividad de las hembras.
  • Esterilidad y subfecundidad de las hembras.
  • Infertilidad de los machos.
  • Mortalidad embrionaria, reabsorción fetal, abortos y mortinatos.
  • Problemas en el parto.
  • Anomalías del comportamiento materno.
  • Mamitis y agalaxia.

Problemas reproductivos relacionados con el manejo

El éxito de la reproducción depende de la receptividad. Cuando la receptividad es buena la coneja una vez cubierta sufre una serie de modificaciones hormonales permitiendo la ovulación y la fecundación de un número elevado de embriones. Cuando la receptividad es escasa, también lo son las descargas hormonales, dando lugar a cubriciones negativas o tamaños de camada reducidos.

Varios factores afectan a la receptividad mostrando una variabilidad importante: numero de gazapos lactantes por coneja, condición física general. condiciones ambientales. etc. Otros factores de estrés como la manipulación de los animales pueden afectar igualmente a la receptividad sexual.

Supongamos que la coneja estaba receptiva pero no se queda gestante -falta de fertilidad-. o queda gestante con un número de embriones insuficiente - subfecundidad-. en este caso debemos analizar las causas. Entre las causas relacionadas con el manejo de la explotación cabe citar las siguientes:

  • Falta de peso
  • Mal estado sanitario
  • Temperaturas elevadas o muy bajas

Los problemas relacionados con:

Falta de luz: en granjas sin luz artificial pueden ocurrir descensos marcados de la fertilidad cuando el fotoperiodo es inferior a las 14-16 horas de luz / día.

  • Que el macho no sea fértil o esté sobreutilizado
  • Esfuerzo excesivo de lactacion
  • Factores genéticos
  • Individuos poco productivos por edad u otras causas
  • Alimentación incorrecta
  • Administración de medicamentos o vacunas antes de la cubrición

La infertilidad de los machos puede deberse, en primer lugar, a su sobre utilización. Otras causas de infertilidad asociadas al manejo incluyen las temperaturas elevadas, un mal estado general. falta de alojamientos espaciosos y adecuados, alimentación incorrecta, etc.

Las pérdidas durante la gestación pueden darse de forma natural, debido por ejemplo a una elevada tasa de ovulación, folículos preovulatorios de escasa calidad, o secreción de hormonas insuficiente.

Sin embargo, en ocasiones la mortalidad aumenta, en cuyo caso las causas pueden ser muy diversas: Temperaturas elevadas, esfuerzo de lactación excesivo, o cubriciones postparto, cuando el útero todavía no está preparado completamente para una nueva gestación. Un ritmo de cubrición intensivo favorece el incremento de la mortalidad embrionaria y limita la recuperación física de la coneja.

Algunas conejas fallan al parto a pesar de una palpación positiva. Esto se debe a las reabsorciones fetales. Muchas veces el cunicultor duda de si ha palpado bien, pero lo cierto es que este mecanismo es característico del conejo y otras especies con grandes tamaños de camada, como el cerdo.

Ocurre de una forma fisiológica, afortunadamente en un porcentaje bajo. Si en un momento dado dicho porcentaje aumenta debemos pensar que puede estar actuando algún factor externo, incluyendo principalmente distintas enfermedades pero también problemas genéticos, entre otros.

Los abortos consisten en la expulsión de fetos durante los 10 últimos días de gestación, y suelen ser mas frecuentes en hembras jovenes. Frecuentemente, los abortos se deben a un mal manejo en la reposición; varias hembras juntas en la misma jaula. Los gazapos que nacen muertos se denominan mortinatos.

Este problema suele estar relacionado con un mal estado de la coneja y puede afectar a individuos aislados -muertos en el proceso del parto- o a toda la camada, en cuyo caso el origen puede ser diverso, incluyendo distintos agentes patógenos.

Los problemas en el parto -distocias- incluyen las torsiones uterinas, relativamente frecuentes, y los raros prolapsos de vagina. En ocasiones ocurren distocias por una mala presentación de los fetos o un excesivo tamaño de los mismos. Las torsiones de útero se han asociado a tamaños de camada excesivos y a factores estresantes.

Después del parto pueden producirse anomalías del comportamiento materno, incluyendo el abandono de camada, su aplastamiento y el canibalismo, así como los partos fuera del nido. Son problemas que tienden a darse con mayor frecuencia en hembras primerizas.

Si ocurre estas anomalías en un numero significativo de hembras, adultas, convendrá v igilar los factores ambientales tales como la temperatura. Algunos factores que predisponen a las hembras a parir fuera del nido incluyen el estrés y la presencia de ratones. El canibalismo se ha relacionado con falta de agua.

Figura 1: Útero de una hembra gestante con un solo feto, pero de tamaño considerable, lo que suele darproblemas al parto.

Finalmente las mamitis y la falta de leche -agalaxia- constituyen problemas reproductivos en el conejo. Ambos problemas son habituales en la coneja y suelen estar asociados a causas de etiología infecciosa con mayor frecuencia que a factores de manejo.

La humedad elevada y la ventilación inadecuada se consideran factores predisponentes de mamitis en las explotaciones cunícolas. La agalaxia también puede ser consecuencia del uso de nidos inadecuados: algunos nidos demasiado poco profundos no permiten un suficiente aislamiento térmico.

En consecuencia, los gazapos van perdiendo capacidad de mamar y las hembras acaban perdiendo su leche por falta de estímulo. El problema se soluciona cambiando el aislante usado para los nidos por otro de propiedades térmicas superiores.

Problemas relacionados con agentes patógenos

Existen dos mecanismos por los que las enfermedades -en sentido amplio- pueden afectar a la reproducción del conejo. Por un lado, pueden darse efectos directos sobre la reproducción, como ocurre en enfermedades que cursen con abortos. Pero por otro lado, muchas enfermedades afectan a la condición general del conejo y por tanto a la reproducción, al igual que lo haría una alimentación inadecuada.

Por definición, toda enfermedad afecta de alguna manera a la condición general de los seres que la padecen. En cunicultura doméstica son por desgracia comunes algunos problemas víricos tales como la mixomatosis, bacterianos tales como neumonías y enteritis, parasitosis como la coccidiosis, la encefalitozoonosis o la infestación por Passalurus, etc.

Estos y otros procesos - mal de patas, por ejemplo - reducen el éxito reproductor de las conejas y, por tanto, tienen un efecto negativo indirecto sobre la producción. La falta general de higiene siempre viene acompañada de malos resultados.

Entre los principales agentes infecciosos con efectos directos sobre la reproducción en el conejo -abortos, infertilidad y mamitis - cabría citar dos bacterias, Staphylococcus aureus y Pasteurella multocida.

Ambas pueden cursar con obscesos de contenido purulento más o menos evidentes pero también pueden causar problemas sin que apenas se perciban alteraciones notables durante la necropsia. Estas bacterias son mucho más comunes en las explotaciones cunícolas que en los lagomorfos silvestres.

La estafilococia puede ser transmitida por portadores sanos desde la piel o las mucosas o por lesiones cutáneas de animales infectados. Es uno de los agentes causales que pueden participar en el mal de patas. Con frecuencia se observan abscesos y algunos animales presentan mamitis o metritis.

Cuando las estafilococias se convierten en un problema, la tasa de reposicion aumenta alcanzando 180 a 200% de renovación. Aumentan igualmente la mortalidad en el nido y la frecuencia del mal de patas.

La pasterelosis es una patología frecuente en cunicultura, y suele asociarse a ambientes sobrecargados, con exceso de humedad, problemas de ventilación o temperaturas demasiado bajas o demasiado variables.

Sus principales consecuencias son problemas respiratorios -sinusitis, neumonías - y la formación de abscesos subcutáneos. Las metritis y vaginitis por pasteurelas son poco frecuentes, pero la divulgación de la inseminación artificial ha hecho aumentar esta patología en algunas explotaciones, cuando este método se practica de manera poco profesional, sin el correspondiente control bacteriológico. La pasterelosis puede igualmente cursar con abortos y con mamitis.

Otros procesos que pueden afectar a la reproducción o causar mortalidad durante la misma, incluyen las enterotoxemias y los desordenes metabólicos, las infecciones por Clamydiophyla psittaci frecuentemente asociadas a una falta de receptividad, reabsorciones y mortalidad perinatal, enfermedades venéreas como la sífilis -Treponema cuniculi-, u otros patógenos como Mycoplasma, Salmonella.

Leptospira, Listeria o Toxoplasma gondii, más raros pero que suelen cursar con abortos. La higiene preventiva es fundamental en el control de las enfermedades del sistema reproductor.

Cómo actuar

La especie cunícola está considerada como una de las más sensibles a las condiciones ambientales, de manejo y patológicas, cuando se cría en cautividad. Las conejas deben llegar al momento de la cubrición sanas y presentar un peso corporal adecuado; ni delgadas, ni gordas pero sí fuertes.

En nuestra experiencia profesional hemos constatado la importancia de este factor, el peso, como el principal causante de infertilidad. Por tanto, lo fundamental en cualquier explotación es mantener un ganado en buenas condiciones, con un ritmo reproductivo adecuado a su potencial genético y a las condiciones particulares determinadas por la estacionalidad y otros factores externos.

El protocolo de manejo debe adaptarse al estado fisiológico de cada tipo de coneja -reposición, primer parto, multíparas, atrasadas-, y resulta muy conveniente aplicar sistemas de bioestimulación para mejorar la receptividad.

La aplicación de programas de luz, programas alimentarios específicos para cada estado fisiológico, etc., ayudan a mantener unas condiciones fisiológicas y sanitarias estables en la coneja, favoreciendo el celo en el momento adecuado. Los tratamientos hormonales deben aplicarse con estricto control de las dosis y pautas de administración.

Tabla 1. Actuaciones de manejo sobre los distintos grupos de conejas.

Nº de partos ECG*
Luz
Lactación
Igualación
Racionar
Flushing
Nulíparas
No
Si
-
≤ 7


Primíparas
Si
Si
Si
≤ 8 No
-
Multíparas
Si
Si
 ≥ 9No
-
Retrasadas
-
Si
-
-
Si
-

(') ECG: =,Equine Corionic Gonadotrophine".

Es importante eliminar las conejas con problemas sanitarios evidentes, así como todas aquellas que den resultados negativos tres veces seguidas, o que tengan un historial poco satisfactorio en cuanto a fertilidad, prolificidad y numero de gazapos destetados. Para ello, es evidente que el cunicultor debe llevar un riguroso registro de resultados de producción y, de eventuales incidencias. En igual medida, la reposición debe ser planificada y constante.

En I.A., la limitación a 8,69 inseminaciones por coneja y año exige trabajar con una genética de máximas prestaciones. El efecto de la mejora genética resulta evidente, anto en cuanto a nacidos vivos como en cuanto al número de gazapos destetados.

Por el contrario, la consanguinidad hace empeorar los resultados de producción. Cada explotación tiene sus propias características, determinadas por la construcción, el clima y, la calidad del ganado. Esto determina que los factores de riesgo serán igualmente distintos, y por ello resulta fundamental disponer de un programa sanitario adecuado, así como ejecutarlo de manera constante y rigurosa.

Ello incluye no solamente las vacunaciones o la aplicación de medicamentos sino sobre todo cuidar la higiene al máximo: desinsectación y control de roedores, limpieza periódica de las naves y de las jaulas, higiene del agua y, de la alimentación, control del acceso de personas ajenas a la explotación, etc.

Inseminar o adquirir animales solamente de centros que aseguren un buen control microbiológico del producto, puede ayudar igualmente a prevenir muchos riesgos sanitarios. Los sistemas en banda única permiten mejorar enormemente estos protocolos sanitarios ya que facilitan las medidas de limpieza y desinfección.

Finalmente, lo expuesto pone de manifiesto que el factor humano es lo más importante en el correcto funcionamiento de una explotación ganadera. Por buenas que sean unas instalaciones o la calidad genética de un ganado, el correcto manejo, la organización de la reposición, el control sanitario y en definitiva, todo aquello que determina el éxito en producción animal, depende del buen profesional de la cunicultura.

Fig. 3. Efecto de la mejora genética en los resultados de I.A. Análisis de la varianza, las líneas representan la media y el intervalo de confianza al 95% antes y después de la mejora genética.

María Martín
Dirección de la autora. EBRONATURA, S.L. Ciudad Real Teléfono. 926 2l 75 06 Móvil. 610 444 207
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