Ganadería | Porcinos
Frecuencia de lesiones gástricas halladas post mortem en cerdos en la ciudad de Medellín (Colombia)
En este estudio se realizó la inspección macroscópica de 900 estómagos de cerdos sacrificados en la Central Ganadera de Medellín (Colombia), durante un periodo de cuatro meses, con el objeto de determinar la frecuencia de lesiones gástricas. El cálculo de la muestra se efectuó considerando una población infinita con un límite de confianza del 99.7% y una seguridad de ± 5%.
Porcinos
Resumen
En este estudio se realizó la inspección macroscópica de 900 estómagos de cerdos sacrificados en la Central Ganadera de Medellín (Colombia), durante un periodo de cuatro meses, con el objeto de determinar la frecuencia de lesiones gástricas. El cálculo de la muestra se efectuó considerando una población infinita con un límite de confianza del 99.7% y una seguridad de ± 5%.
Para el análisis de los resultados se calcularon las proporciones, el error de muestreo, el intervalo de confianza y la desviación estándar. Para establecer diferencias entre proporciones se utilizó la prueba de Z. La frecuencia de úlcera gástrica fue del 34.88% (314/900) y la pars oesophagea fue la región gástrica más afectada.
Las frecuencias de otras lesiones fueron: hiperqueratosis 74.77% (673/900), erosión epitelial 46.50% (419/900), congestión 8.44% (76/900) y hemorragia no ulcerativa 4.22% (38/900). La región geográfica de procedencia de los cerdos con mayor presentación de casos de UGP fue el oriente Antioqueño. Este artículo discute la epidemiología y los factores asociados a la génesis de la úlcera gástrica en los porcinos.
Palabras clave: estómagos porcinos, planta de beneficio, úlcera gástrica porcina.
Introducción
La úlcera gástrica porcina (UGP) es una lesión caracterizada por un área de digestión ácido péptica, causante de signos clínicos y muerte repentina, reconocida frecuentemente como un problema en producciones intensivas de cerdos.
En algunas ocasiones esta lesión. Sólo se evidencia durante la inspección en la planta de faenado o como hallazgo incidental en las necropsias de animales muertos por otras causas. La UGP se localiza con mayor frecuencia en la porción aglandular del estómago (pars oesophagea) y se puede encontrar ocasionalmente en las regiones glandulares, pilórica y cardial.
La prevalencia de UGP en diferentes países varía entre 5 y 100% y produce grandes pérdidas económicas a la industria porcina, representadas principalmente en disminución de la tasa de crecimiento, baja conversión alimenticia y muerte de animales, en ocasiones, al alcanzar su máximo crecimiento.
La etiopatogénesis de la UGP no es clara y se considera que su origen puede ser multifactorial. Diferentes estudios experimentales y de campo han propuesto varios factores como causas posibles para el desarrollo de la UGP (30); estos se han clasificado en tres grupos así: factores alimenticios, factores de manejo, y otros factores.
Entre los factores alimenticios, el molido fino del grano, aunque mejora la eficiencia alimenticia, se considera un factor de alto riesgo para el desarrollo de la UGP.
De manera experimental se han logrado reproducir lesiones pre-ulcerosas y ulcerosas en la pars esophagea, utilizando dietas con base en carbohidratos altamente fermentables como el maíz y la cebada; sin embargo, algunos autores han propuesto como hipótesis que éste no es el único factor involucrado en el proceso de ulceración, ya que no lograron prevenir el desarrollo de las lesiones cuando se adicionó un 10% de cubos de polietileno a una dieta de maíz finamente molida.
El tipo de cereal presente en la ración influye en la prevalencia de UGP, lo que se demostró al suministrar diferentes dietas a los cerdos y encontrar que la prevalencia de lesiones en la pars esophagea fue menor en cerdos alimentados con avena que en aquellos a los que se les suministró trigo o maíz.
Algunos autores han considerado que la fibra posee un efecto protector para la presentación de UGP, lo que se ha inferido al observar que cerdos que fueron alimentados con dietas ricas en avena o con alimento peleletizado, y con libre acceso a pastura, tuvieron una frecuencia de úlcera menor que los animales alimentados únicamente con granos y mantenidos en confinamiento.
Por otra parte, la deficiencia de vitamina E se ha asociado con la presentación de UGP, mientras que la suplementación de esta vitamina ha reducido la tasa de mortalidad en cerdos alimentados con suero. Estudios realizados en Hungría sugieren un efecto protector de la vitamina E contra la UGP.
La suplementación de las raciones con las vitaminas A, C y con el grupo de las vitaminas B, no demostró disminuir la incidencia de esta enfermedad; no obstante, niveles tóxicos de vitamina A y de cobre, se asocia ron con el proceso de ulceración.
Entre los factores de manejo, el estrés psicosomático se ha propuesto como una posible causa de la UGP, de manera análoga a lo que ocurre en el humano; sin embargo, los estudios en la especie porcina son escasos, contradictorios y no aclaran el papel de algunos factores generadores de estrés, como la restricción alimenticia y las densidades altas de alojamiento, sobre la patogenia de la úlcera.
Otros estudios fracasaron en el intento por desarrollar la UGP mediante la generación de niveles altos de corticoides, a través de su administración parenteral o provocando estímulos no placenteros a los suinos.
Entre otros factores propuestos como predisponentes para la UGP, se incluye la producción excesiva de ácido, los cambios en la composición del moco y la depleción del sistema de tampón gástrico. Al parecer, hay una predisposición genética y por sexo para la presentación de la UGP, ya que cerdos seleccionados para el desarrollo de poca grasa dorsal y ganancia rápida de peso fueron más susceptibles a desarrollarla; también se ha informado una incidencia mayor de esta condición en los machos castrados que en las hembras.
En un estudio realizado en cerdos libres de patógenos específicos se reprodujeron de manera experimental las lesiones típicas de la UGP, infectándolos en forma secuencial con huevos de Ascaris suum; por esta razón, se propone a este parásito como un factor importante para el desarrollo de la UGP en aquellas granjas donde este es aún altamente prevalente.
En el humano se ha considerado al microorganismo Helicobacter pylori como la causa principal de gastritis crónica, úlcera gástrica y gastritis atrófica; además, como un factor de riesgo importante para el desarrollo de carcinoma gástrico y de linfoma del tejido linfoide asociado a la mucosa gástrica.
En este mismo sentido, al inocular la bacteria en cerdos gnotobióticos en estudios experimentales se reproduce la úlcera gástrica. De ahí que, una nueva bacteria espiralada, ureasa positiva, que se describió en cerdos en planta de faenado y se encontró fuertemente asociada a la presentación de úlcera gástrica en esta especie, se propuso como un factor posiblemente relacionado con la etiopatogénesis de la UGP; sin embargo, en un estudio experimental esta bacteria falló en reproducir las lesiones en cerdos gnotobióticos.
Inicialmente denominado como Gastrospirillum suis por su morfología característica en espiral, después se nombró como Helicobacter heilmannii y más recientemente se propuso como Helicobacter suis luego de realizar su caracterización mediante técnicas de biología molecular.
Debido a la ausencia de información epidemiológica sobre esta enfermedad en las empresas porcinas colombianas, se realizó este estudio con el objetivo de determinar la prevalencia de la UGP y de otras lesiones gástricas en cerdos en planta de faenado en el Departamento de Antioquia (Colombia).
Materiales y métodos
Aval de Comité de ética
Este estudio estuvo enmarcado en procedimientos rutinarios de inspección veterinaria post mortem, no se realizó ninguna intervención experimental sobre los animales, y se evaluaron exclusivamente piezas anatómicas obtenidas posteriormente al faenado, razón por la cual no se solicitó aval del Comité de ética.
Población estudiada
La toma de las muestras se efectuó en la planta de faenado de la empresa Central Ganadera de Medellín. El desarrollo del trabajo consistió en un estudio descriptivo de corte transversal durante un periodo de cuatro meses, en el cual se analizaron 900 estómagos, tomados de cerdos machos castrados y de hembras no castradas procedentes de 70 granjas de 17 municipios pertenecientes a las cuatro regiones con mayor producción porcina de Antioquia.
El cálculo del tamaño de la muestra se efectuó utilizando una población infinita con un límite de confianza del 99.7% y una seguridad de ± 5%. Lo anterior considerando que el volumen de sacrificio durante cuatro meses fue de 100.000 cerdos.
Examen postmortem
Los estómagos se abrieron longitudinalmente por la curvatura mayor y se lavaron con agua de grifo, luego se efectuó su inspección macroscópica con el fin de determinar las lesiones más frecuentes.
Análisis estadístico
Los resultados se evaluaron mediante estadística descriptiva, se calcularon las proporciones, el error de muestreo, el intervalo de confianza y la desviación estándar. La prueba de Z se utilizó para establecer la diferencia entre las proporciones.
Resultados
Hallazgos epidemiológicos
En este estudio se determinó una frecuencia de úlcera gástrica porcina al momento del sacrificio del 34.88% (314/900) (véase Figura 1), con un error de muestreo del 1.6% y un intervalo de confianza para el 99.70% que fluctuó entre el 30 y el 39.50% (30%
< 39.5%); se calculó una desviación estándar del 14.28% y para la misma confiabilidad la frecuencia se distribuyó entre promedio ± 3 DS (34.77% ± 3x14.28). Por su parte, la región del departamento de Antioquia que tuvo una mayor frecuencia de presentación de úlcera gástrica en este estudio fue el "Oriente antioqueño" (43.19%), seguida del Valle de Aburrá (35.89%), la zona "Norte antioqueño" (33.57%) y el "Suroeste" 23.52 % (véase Tabla 1).
Figura 1. Frecuencia de UGP en cerdos en planta de faenado en el Departamento de Antioquia.

Tabla 1. Frecuencia de úlcera gástrica porcina en cuatro regiones geográficas del Departamento de Antioquia.
| Hallazgos post mortem | Regiones del apartamento de Antioquia | |||||||||||
| La Ceja | Río Negro | El Retiro | El Carmen | Guarne | Total | |||||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Con úlcera | 27 | 46.55 | 19 | 46.34 | 4 | 44.44 | 9 | 40.90 | 1 | 11.11 | 53 | 38.12 |
| Sin úlcera | 31 | 53.45 | 22 | 53.66 | 5 | 55.56 | 13 | 59.10 | 8 | 88.89 | 86 | 61.88 |
| Total | 58 | 100 | 41 | 100 | 9 | 100 | 22 | 100 | 9 | 100 | 139 | 100 |
n: número de muestras
Los estómagos examinados provenian de 17 municipios, de los cuales los municipios de La Ceja y Rionegro, en el Oriente Antioqueño, Envigado, en el Valle de Aburrá, Santa Rosa de Osos y Yarumal, en el Norte antioqueño, y Valparaíso y Santa Bárbara, en el Suroeste de Antioquia, fueron los más afectados de cada región (véanse Tablas 2-5). El sexo tuvo un efecto estadísticamente significativo sobre la presentación de úlcera (p<0.05) lo que se halló con mayor frecuencia en los machos castrados que en las hembras (véase Tabla 6).
Tabla 2. Frecuencia de úlcera gástrica en cinco municipios del Oriente antioqueño.
| Hallazgos post mortem | Municipio | |||||||||
| La ceja | Río Negro | El retiro | Carmen | Total | ||||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Con úlcera | 60 | 43.16 | 14 | 35.89 | 232 | 33.72 | 8 | 23.52 | 314 | 34.88 |
| Sin úlcera | 79 | 56.84 | 25 | 64.11 | 456 | 66.28 | 26 | 76.48 | 586 | 65.12 |
| Total | 139 | 100 | 39 | 100 | 688 | 100 | 34 | 100 | 900 | 100 |
n: número de muestras
Tabla 3. Frecuencia de la úlcera gástrica porcina en tres municipios del Valle de Aburrá.
| Hallazgos post mortem | Municipio | |||||||
| Envigado | Caldas | Barbosa | Total | |||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Con úlcera | 9 | 37.50 | 1 | 33.33 | 4 | 33.33 | 14 | 35.89 |
| Sin úlcera | 15 | 62.50 | 2 | 66.67 | 8 | 66.67 | 25 | 64.11 |
| Total | 14 | 100 | 3 | 100 | 12 | 100 | 39 | 100 |
n: número de muestras
Evaluación macroscópica
De los 900 estómagos evaluados, el 31.33% presentó lesiones ulcerativas localizadas en la pars oesophagea (véase Figura 2); y el 4.55% las presentó en la región fúndica; y el 0.88% en la región pilórica; no se encontraron úlceras en la región cardial. Lo anterior reveló una diferencia estadísticamente significativa entre la presentación de úlcera en la pars oesophagea con respecto a las demás regiones gástricas (p<0.05).
Las otras lesiones macroscópicas que se encontraron con mayor frecuencia fueron hiperqueratosis, erosión epitelial, gastritis, congestión y hemorragia no ulcerativa; además, se encontraron con regularidad cuerpos extraños en el lumen gástrico (véase Tabla 7).
Tabla 4. Frecuencia de la úlcera gástrica porcina en cuatro municipios del Norte antioqueño.
| Hallazgos post mortem | Santa Rosa | Don Matías | Belmira | Yarumal | Total | |||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Con úlcera | 56 | 41.79 | 96 | 31.68 | 11 | 23.91 | 41 | 36.60 | 204 | 34.28 |
| Sin úlcera | 78 | 58.21 | 207 | 68.32 | 35 | 76.09 | 71 | 63.40 | 391 | 65.72 |
| Total | 134 | 100 | 303 | 100 | 46 | 100 | 112 | 100 | 595 | 100 |
n: número de muestras
Tabla 5. Frecuencia de la úlcera gástrica porcina en cuatro municipios del Suroeste antioqueño.
| Hallazgos post mortem | Valparaiso | Santa Bárbara | Fredonia | Amagá | Total | |||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Con úlcera | 6 | 54.54 | 1 | 15.50 | 1 | 7.69 | 0 | 0 | 8 | 23.52 |
| Sin úlcera | 5 | 45.46 | 7 | 87.50 | 12 | 92.31 | 2 | 100 | 26 | 76.48 |
| Total | 11 | 100 | 8 | 100 | 13 | 100 | 2 | 100 | 34 | 100 |
n: número de muestras
Tabla 6. Frecuencia de úlcera gástrica porcina de acuerdo con el sexo.
| Hallazgos post mortem | Machos a | Hembras b | Total | |||
| n | % | n | % | n | % | |
| Con úlcera | 190 | 40 | 124 | 29.17 | 314 | 34.88 |
| Sin úlcera | 285 | 60 | 301 | 70.83 | 586 | 65.12 |
| Total | 475 | 100 | 425 | 100 | 900 | 100 |
n: número de muestras
a, b: superíndices implica diferencia significativa (p< 0.05)
Tabla 7. Frecuencia de lesiones macroscópicas en la cuatro regiones gástricas en los cerdos sacrificados en la planta de faenado de Medellín.
| Hallazgos post mortem | Pars oesophagea | Cardial | Fúndica | Pilórica | Total | |||||
| n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | |
| Con hiperqueratosis | 673 | 74.77 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 673 | 74.77 |
| Sin Hiperqueratosis | 227 | 25.23 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 227 | 25.23 |
| Con erosión | 419 | 46.55 | 0 | 0 | 5 | 0.55 | 2 | 0.22 | 426 | 47.33 |
| Sin erosión | 481 | 53.45 | 0 | 0 | 895 | 99.45 | 898 | 99.78 | 474 | 52.67 |
| Con úlcera | 282a | 31.33 | 0b | 0 | 41c | 4.55 | 8d | 0.88 | 331 | 36.77 |
| Sin úlcera | 618 | 68.67 | 0 | 0 | 859 | 95.45 | 892 | 99.12 | 569 | 63.23 |
| Con inflamación | 1 | 0.11 | 2 | 0.22 | 70 | 7.77 | 3 | 0.33 | 76 | 8.44 |
| Sin inflamación | 899 | 99.89 | 89 | 99.78 | 830 | 92.23 | 897 | 99.67 | 824 | 91.56 |
| Con hemorragia | 1 | 0.11 | 1 | 0.11 | 33 | 3.66 | 3 | 0.33 | 38 | 4.22 |
| Sin hemorragia | 899 | 99.89 | 899 | 99.89 | 867 | 96.34 | 897 | 99.67 | 862 | 95.78 |
| Con cuerpos extraños | 0 | 0 | 0 | 0 | 111 | 12.33 | 0 | 0 | 111 | 12.33 |
| Sin cuerpos extraños | 0 | 0 | 0 | 0 | 789 | 87.67 | 0 | 0 | 789 | 87.67 |
| Total | 136 | 83.14 | 3 | 0.18 | 260 | 15.70 | 16 | 0.96 | 1655 | 100 |
n: número de muestras
a, b, c, d: superíndices indican diferencia estadística significativa. (p<0.05)
Figura 2. Estómago de cerdo. Úlcera gástrica crónica que presenta erosión epitelial (flechas grandes) y áreas de hiperqueratosis (flechas pequeñas).

Al evaluar las 282 úlceras gastroesofágicas encontradas, se constató una diferencia estadística significativa (p<0.05) entre su localización en el lado craneal del cuadrado que forma la región esofágica (área limítrofe con el divertículo que se eleva del fondo gástrico) y el lado caudal, la que fué más frecuente en el lado craneal (véanse Tabla 8 y Figura 2).
De un total de 331 úlceras, teniendo en cuenta que algunas se localizaron en dos regiones gástricas simultáneamente, se evidenció una diferencia estadísticamente significativa (p<0.05) entre los tamaños de las mismas, donde aquellas menores de 3 cm fueron más frecuentes con respecto a las ubicadas en el rango entre 3 a 6 cm y a las mayores de 6 cm (véase Tabla 9).
Tabla 8. Frecuencia de presentación de úlcera en la pars oesophagea del cerdo según su localización.
| Localización | Úlcera gastroesofágica | |
| n | % | |
| Craneal | 123a | 43.61 |
| Caudal | 24b | 8.51 |
| Craneal y caudal | 135c | 47.88 |
| Total | 282 | 100 |
n: número de muestras
a, b, c: superíndices indican diferencia estadística significativa (p<0.05)
Tabla 9. Relación entre la frecuencia de presentación de úlcera gástrica y su tamaño.
| Localización | Úlcera gastroesofágica | |
| n | % | |
| < 3 cm | 178a | 53.78 |
| 3 - 6 cm | 99b | 29.91 |
| > 6 cm | 54b | 16.31 |
| Total | 331 | 100 |
n: número de muestras
a, b: superíndices indican diferencia estadística significativa (p<0.05)
Discusión
El presente estudio reveló una frecuencia alta de úlcera gástrica en cerdos de planta de faenado en el Departamento de Antioquia (34.88%) que coincide con lo reportado por otros investigadores en otras latitudes del planeta, donde se han comunicado valores de prevalencia que fluctúan entre el 5 y el 100%.
Lo anterior es importante para este sector de la producción en Antioquia, ya que la prevalencia podría ser mayor si se considera que este estudio sólo incluyó animales en planta de faenado y no consideró la frecuencia de aquellos que probablemente mueren como consecuencia de esta condición nosológica en sus diferentes fases de crecimiento en las granjas, como si lo han reportado anteriormente otros investigadores.
La distribución geográfica de este problema en los cerdos, sugiere que el "Oriente antioqueño" es la región más afectada en el Departamento de Antioquia.
Esta información se debe analizar con mesura ya que en el estudio hubo poca homogeneidad en el número de muestras procedentes de cada región, lo que impide realizar una evaluación estadística rigurosa de esta variable; aún así, estos resultados coinciden con la distribución geográfica de lesiones gástricas en humanos, que señalan al "Oriente antioqueño" como una región de alta frecuencia de presentación de alteraciones gástricas en Colombia.
Por lo tanto, es conveniente establecer si existen factores comunes de riesgo para la presentación de este problema en humanos y en porcinos.
En este estudio se encontró una diferencia estadísticamente significativa entre machos castrados y las hembras enteras (p<0.05) producto de cruce comercial, con una edad similar (promedio seis meses), de una muestra ampliamente distribuida para la presentación de úlcera.
Este resultado concuerda con lo expresado por Davies, quien sugiere que los machos castrados son más susceptibles a esta lesión, posiblemente cómo consecuencia de las modificaciones endocrinas producidas por esta práctica de manejo.
La alta frecuencia de lesiones encontradas en la pars oesophagea reveló una mayor susceptibilidad a la ocurrencia de procesos patológicos en esta región gástrica, hallazgo similar a lo descrito por otros autores.
El tipo de lesiones encontradas, tanto en los cerdos preulcerados, es decir aquellos que presentaron hiperqueratosis y erosión epitelial (véase Tabla 7), como en los ulcerados, indican la existencia de un proceso de patogenia común con diferentes etapas, que inicia con hiperqueratosis, pasa a erosión y, por último, se transforma en ulceración.
En el estudio se encontró una diferencia estadística significativa entre el tamaño de las úlceras y su localización en diferentes áreas de la pars oesophagea, la que fue significativamente mayor en el área craneal, con respecto al área caudal y a su presentación simultánea en ambas áreas (p<0.05).
Estos hallazgos sustentan la hipótesis anterior, lo que sugiere que existe un proceso ulcerativo evolutivo respecto del desarrollo de las lesiones y el tamaño de las mismas, de tal manera que al aumentar la acidez del contenido gástrico, el reflujo del mismo hacia las áreas craneales y los procesos fermentativos en el divertículo del fondo gástrico, desencadenarían el proceso de ulceración haciendo que las alteraciones comiencen en el área craneal de la pars oesophagea y que luego comprometan los sitios aledaños; también, es importante resaltar que otros investigadores han comunicado la existencia de una supresión del gradiente de pH gástrico en cerdos alimentados con dietas finamente molidas ricas en carbohidratos altamente fermentables, lo que hace que el pH del contenido estomacal sea más bajo en la pars esophagea que en la región pilórica y que en consecuencia esta primera región esté sometida a un mayor estrés químico, por carecer de los mecanismos tampón protectores que poseen las otras regiones.
La gastritis antral y pilórica evidenciada en algunos animales en esta investigación (véase Tabla 7), se encontró relacionada con la presencia de cuerpos extraños, lo que sugiere que algunos de esos animales fueron probablemente afectados por el ayuno previo al sacrificio; no obstante, es importante señalar que otros autores han encontrado una asociación entre la presencia de gastritis en varias especies animales, incluyendo al cerdo, y la presencia de bacterias del género Helicobacter, lo que no puede ser descartado en los porcinos de este estudio, como tampoco puede descartarse como causa el uso reciente de antiinflamatorios como se ha propuesto con anterioridad.
La hemorragia no ulcerativa se observó de manera concomitante en algunos cerdos con úlcera, lo que justifica su hallazgo; sin embargo, en otros animales no se encontró relación entre inflamación y la presencia de sangre en la mucosa gástrica; esto tal vez, como consecuencia de hemorragia nasofaringea, esofágica o del árbol bronquial, causada durante el proceso del sacrificio.
De este estudio se concluye la existencia de una frecuencia alta de úlcera gastroesofágica y de lesiones preulcerosas en cerdos en planta de faenado en el Departamento de Antioquia, hallazgo que justifica realizar estudios posteriores con los siguientes propósitos: 1) determinar si existe una diferencia estadística real entre la distribución de la úlcera en las regiones productoras de cerdos en el Departamento de Antioquia y asimismo establecer si las granjas antioqueñas poseen condiciones autóctonas de manejo y alimentación que incidan en la ocurrencia de la úlcera gastroesofágica; 2) dilucidar si hay asociación entre la presentación de UGP y la presencia de agentes infecciosos del género Helicobacter en nuestro medio; y 3) establecer si los machos castrados presentan condiciones propias inherentes a la fisiología y al sistema inmunitario, que les proporcionen un margen relativo mayor de riesgo para desarrollar la enfermedad.
Agradecimientos: Los autores expresan sus agradecimientos a la estampilla pro desarrollo Universidad de Antioquia, por la financiación de esta investigación y al personal de la planta de faenado de la Central Ganadera de Medellín por su colaboración en la toma de las muestras.
Berardo de J Rodríguez1∗, MV, PhD; Diego Aranzazu Taborda1, MV, Esp; Francisco Valencia2, MV;
Oscar I Franco1, MV; Laura C Ortiz1, MV.
1Grupo de investigación Centauro, Escuela de Medicina Veterinaria, Facultad de Ciencias Agrarias.
Universidad de Antioquia. AA 1226, Medellín. Colombia.
2Central Ganadera, Medellín. Colombia.
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