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El uso del gramil

Al formar una T, la vara larga se coloca pegada al tendón del flexor superficial, siguiendo la dirección del miembro, y la vara corta indica cuál es el plano perpendicular que debe lograr la base del pie. A este plano perpendicular, indicado por el Gramil, lo deberá conseguir el herrador quitando el material sobrante mediante la escofina.

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Miércoles 09.07.2008El Gramil, o escuadra doble, con forma de T, es una herramienta utilizada por muchos herradores en un intento de equilibrar correctamente un pie.

Está fabricado con una vara recta larga y una vara más corta en posición perpendicular a la anterior. Al formar una T, la vara larga se coloca pegada al tendón del flexor superficial, siguiendo la dirección del miembro, y la vara corta indica cuál es el plano perpendicular que debe lograr la base del pie. A este plano perpendicular, indicado por el Gramil, lo deberá conseguir el herrador quitando el material sobrante mediante la escofina.

Desde mi punto de vista, quien utiliza el Gramil desconoce gran parte de la naturaleza del pie y de la distribución de fuerzas en el mismo. Hago esta consideración pese a que algunos herradores, defensores de esta herramienta, consideran que quienes la rechazan pertenecen al grupo de mentes estrechas.

Quizá, hubiese utilizado el Gramil cuando todavía desconocía los principios del balance F del pie.
Al tener en cuenta los factores presión y flexibilidad, comencé a trabajar sobre un nuevo balance al que denominé balance F o Triangular. Lo he denominado F por estar enteramente basado en la flexibilidad vertical que posee el casco y Triangular por la uniforme distribución de presiones y contra presiones que convergen en el pie, con relación al centro de flexión en la pinza y los puntos de soporte en los dos talones, configurándose así el triángulo.

El Gramil permite obtener, con certeza, un plano de la base del pie perpendicular a la línea de aplomo del miembro, pero no tiene en cuenta la incorrecta distribución de peso que podría estar soportando dicho pie.

Esta herramienta puede cumplir con su función cuando el pie se encuentra en perfecto equilibrio, pero cuando el herrador se encuentra con un pie desequilibrado (foto de abajo), donde un lado soporta más peso que el opuesto, el Gramil pasa a ser contraproducente.

El Gramil, permite al herrador visualizar cuánto material del casco debe quitar para lograr un plano perpendicular al eje del miembro; el herrador quitará el material mediante la escofina. Pero lo que no permite el Gramil, cuando existen desequilibrios, es realizar un traslado real de presiones desde los lados hacia el centro de equilibrio del pie.

El Gramil oculta el problema pero no lo soluciona. Crea una ilusión óptica positiva al herrador, pero no una solución saludable y definitiva para el caballo.

La imagen de abajo muestra un pie totalmente desequilibrado, donde su talón interno (el de la izquierda en la foto) ha estado soportando la mayor parte del peso del caballo, por ese motivo se ve sobre elevado. Esto se debió a que el caballo posee el defecto de izquierdo, es decir, una desviación rotacional lateral, obligando al talón interno a soportar más peso que el externo. El casco de la imagen ya está recortado.

Durante el recorte se ha considerado el defecto de conformación del caballo y el balance F del pie. Se lo ha recortado con el objetivo de trasladar el peso, alojado en el talón interno, hacia el centro de equilibrio, ubicado, éste, en el centro de la articulación interfalángica distal.

Se ha obtenido un falseo de flexión, el cual se eliminará solo al clavar la herradura o apoyar el pie en el piso, debido a su alto grado de flexibilidad longitudinal natural. De esta forma, se recupera el equilibrio del pie y se lleva el defecto de izquierdo a su punto de partida, es decir, a punto 0. No se ha intentado corregir, sólo se ha estabilizado el defecto para que no se incremente al crecer el casco.

Mediante las líneas de colores, en la imagen, se muestran tres posibles opciones de aplomado:

La línea amarilla corresponde a un recorte donde se mantiene una misma longitud de talones pero no se considera el límite natural de corte de pared. En este caso, si se sigue la línea amarilla, con el objetivo de lograr un plano, habría que quitar demasiada palma a la altura del hombro interno, y se llegaría, con seguridad, a la zona sensible del pie.

El resultado sería una palma plana pero lejos de ser perpendicular al eje del miembro. El caballo permanecería con el aplomo totalmente desequilibrado.

La línea roja corresponde a un recorte considerando el Gramil. No se tiene en cuenta la igualdad de longitud entre un talón y otro, pero sí se logra que el plano de la base del pie sea perpendicular al eje del miembro. Ocurre que para lograr este plano perpendicular habrá que rebajar demasiado el talón externo, llegando, también con seguridad, a la zona sensible del pie.

Por otro lado, al recortar el talón externo, se estará dejando, automáticamente, más largo el talón interno, haciendo que éste último soporte aún más peso. Por lo tanto, el desequilibrio persistirá y podría agravarse todavía más. Es lo que demuestra que el Gramil consigue una perpendicular del plano del pie respecto del eje del miembro, pero no recupera el equilibrio real.

En cambio, la línea verde, correspondiente a recortar el casco considerando su balance F, respeta los límites naturales de recorte de talones, dejándolos con una misma longitud entre uno y otro. Además, respeta el recorte de la pared por su límite natural y consigue, también, una perpendicular del plano del pie con respecto al eje del miembro.

Las dos imágenes de abajo muestran un antes y un después de haber recortado y herrado el casco considerando su balance F. Con haber recortado sólo una vez, se ha recuperado la línea de aplomo. Debido a que el defecto de izquierdo está alojado en la conformación natural de ese caballo, no es corregible.

Por esa razón, sólo se lo ha estabilizado. El caballo continuará con su defecto de izquierdo pero de una forma más cómoda. De todos modos, luego de haber sido herrado, el defecto se nota mucho menos.

Trabajar mediante el concepto del balance F permite:

  • Conservar la naturaleza del casco sin quitar material de más ni de menos.
  • Trasladar el peso, alojado en el talón afectado, hacia el centro de equilibrio del pie.
  • Recuperar la posición del talón sobreelevado a su sitio original.
  • Otorgar al caballo un equilibrio real, que al hacerlo en sus 4 pies, le permite obtener un equilibrio corporal completo.

Considero que el uso del Gramil puede llegar a ser muy perjudicial si se lo utiliza en casos de desviaciones graves como la expuesta.

De todas formas, cabe destacar que si bien se ha expuesto un caso grave y notable de desequilibrio latero medial, los pequeños desequilibrios existen en casi todos los caballos, y el uso del Gramil, en ellos, también puede ser perjudicial.

Al recortar un casco considerande su balance F, los resultados serán siempre positivos, independientemente del grado de desviación existente en el miembro o en el casco.


Daniel Anz
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