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Sector Agropecuario
Recuperación de suelos post inundación

 

La identificación de las necesidades de manejo de suelo y agua exigen tener el conocimiento de las condiciones físicas y químicas del suelo ya que estas se pueden alterar radicalmente por actividades como por ejemplo por situaciones climatológicas que hoy azotan a varios productores de nuestro país como es la actual inundación. Este tipo de circunstancias puede alterar la característica total del perfil del suelo, y la fertilización de los cultivos que sobre él se desarrollen.

07/04/2007 - En contacto con Sector Agropecuario estuvo el Ingeniero Agrónomo Sergio Montico, jefe de la Cátedra Manejo de Suelos de la Universidad Nacional de Rosario, charlando sobre estas y otras cuestiones.

Quique Oss: ¿Es lo mismo una inundación temporal con respecto a las condiciones del suelo, como la que tenemos ahora, que una inundación que ya lleva bastante tiempo, como puede ser la de la Laguna La Picasa?

Ing. Agr. Sergio Montico: No, por cierto que no, hay una diferencia muy grande, las dos situaciones se prestan de distinta manera, cuando estamos hablando de la condición, por ejemplo, de la Laguna La Picasa, o de algunas lagunas que desbordan por exceso de agua, y tienen una calidad de agua mala, sea por contenido salino y sódico alto, la condición del suelo tiene un prejuicio mucho mayor a las referidas condiciones de las inundaciones de agua dulce por exceso de precipitaciones que hacen que donde haya sectores deprimidos el agua se detenga mas de 48 o 72 horas, es muy diferente a 3, 4 o 5 meses o hasta años ¿no?
El suelo responde de manera diferente.

QO: ¿Qué es lo que están haciendo desde la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Rosario Ingeniero?

Ing. Agr. SM: Lo que estamos haciendo nosotros desde la facultad de Ciencias Agrarias, es una serie de estudios sobre la recuperación de suelo, planteando básicamente una serie de trabajos, que tienen que ver con el retorno del suelo a la producción después de la condición de inundación, donde implica descargar una serie de prácticas y protocolo de manejo, que tienen que ver con el ordenamiento hidráulico por un lado, y después con el manejo del suelo. No podemos manejar el suelo si no manejamos previamente el agua, tanto de superficie como de napa, para eso se realizan una serie de actividades que tienen que ver con drenajes en superficie, canales de guardia, canales de protección, abatimiento de napas, para pasar despues al manejo propiamente dicho dentro de este predio.

Eso involucra una serie de actividades de diagnóstico y posteriores prácticas de manejo que están orientadas a labranzas, rotaciones, intersiembras de pasturas si el campo es mixto, etc.

El Ingeniero Agrónomo Marcelo Hoyos, de BASF, presente en el piso preguntó acerca de lo que más le cuesta al suelo recuperar luego de una inundación, la parte química o la física.

Ing. Agr. SM: En realidad el suelo, es difícil escindir de la parte física y de la parte química como también la tercer pata de esta mesa que es la cuestión biológica que responde íntimamente a las otras dos condiciones. Un suelo que no tenga una buena condición química y no tenga una buena condición física, tiene una muy mala condición biológica, que es una condición sumamente importante y habitualmente no bien atendida desde distintos enfoques, porque es la que degrada la materia orgánica, es la que nos ofrece los nutrientes, es la que compite con la planta por los nutrientes, entonces tendríamos que verlo todo como un solo cuerpo, físico, químico y biológico, pero puntualmente cuando hay una degradación de suelo por inundación la cuestión química es sumamente importante porque hay condiciones de acidez de suelo, de sanidad y solicidad de acuerdo a la condición que se haya presentado la inundación.

Hay lavado de nutrientes, los nutrientes mas móviles como nitrógeno y azufre se van del suelo, se corren hacia sectores mas profundos. Se altera la descomposición de la materia orgánica, es más difícil retornar a recuperar condiciones químicas, si bien tenemos la posibilidad del uso de fertilizantes pero es un tipo de manejo de orden artificial. (Respecto al fósforo, tanto la acidez provocada por la falta de aireación como la salinidad o alcalinidad, pueden reducir la disponibilidad de este nutriente, de allí la importancia de conocer el pH antes de decidir su aplicación.)

Después hay una serie de pautas de manejo con distintas velocidades de ingreso al establecimiento y que producen distintas respuestas, pero básicamente lo químico es lo que primero habría que recuperar porque lo físico responde también a algunas condiciones químicas, como la dotación de materia orgánica y es una consecuencia de ella, si manejamos bien la dinámica de materia orgánica, la dinámica de descomposición, incorporamos rastrojo, tratamos de que haya actividad biológica en buena condición, lo físico va a responder a esto, aunque las respuestas son lentas, no son repuestas rápidas.

Ing. Agr. Marcelo Hoyos: Los nutrientes que se lavan como el nitrato y los sulfatos de alguna forma ¿llegan hasta que nivel de profundidad, llegan hasta el horizonte b, hasta el nivel arcilloso? ¿Y después hay posibilidades de que el cultivo pueda recuperar eso?

Ing. Agr. SM: No, si la masa de agua es importante, y se queda por un buen tiempo, la corrida del suelo de nitrógeno y azufre, como otros nutrientes que son solubles o parcialmente solubles, va mucho mas allá de un horizonte b o un horizonte arcilloso, como comúnmente se dice, abandona la zona del suelo de metro o metro y medio y va hacia acuíferos inferiores, como puede ser napas freáticas u otro acuífero que está a muchos mas metros de profundidad, estamos hablando de 15, 20 o 30 metros de acuerdo a la intensidad del proceso.

Habitualmente cuando existen esos procesos las napas freaticas se conectan con la parte superficial a través de determinados mecanismos hidráulicos, y ese juego de ingreso de agua subterránea hace que se lave el suelo y nos deje muy baja condición química como para poder reinsertarnos en una producción competitiva.

El Ingeniero Agrónomo Gustavo Almacio (Asesor Privado) invitado al programa participó de la ronda de preguntas:

Ing. Agr. Gustavo Almacio: ¿Cuales son las medidas antes de tomar la decisión de romper los lotes, lotes que vienen con muchos años de siembra directa y veo que hay preocupación por levantar la cosecha, pero seguramente esto va a pasar y hay que seguir trabajando, y quería saber si hay algunos parámetros antes de decidir de hacer una labor?

Ing. Agr.SM: Algo importante de destacar es en que momento se produce el proceso de inundación, este proceso de inundación que está ocurriendo en el sur de la provincia de Santa Fe, sur de Entre Ríos y algunos sectores de la provincia de Buenos Aires, si se hubiera producido en otra epoca del año, el perjuicio y el impacto sería diferente desde el punto de vista de la empresa agropecuaria como desde el punto de vista de los suelos, ahora estamos en una cosecha, tanto de soja de primera, como de soja de segunda un tanto postergada y tambien de maíz postergada, incluso el productor opta por hacer la soja, para despues hacer el maíz mas tarde, en definitiva, en estos momentos lo que el productor esta tratando de hacer es romper mínimamente los lotes a expensas de entrar en el momento adecuado, hoy se abren ventanas de 4 o 5 días entre lluvias y se esta entrando en el momento que se puede y no que se debe, entonces se están generando condiciones de huellado muy importante, mucha profundidad, que sobre lotes de siembra directa tiene un impacto, sobre lotes con una labor previa convencional tiene otro tipo de impacto, y van a tener que ir a dos medidas diferentes de reversión de delimitantes, básicamente la compactación que se genera y la homogeneización en superficie de condiciones. Eso va a devenir despues en un diagnóstico que tenga que ver con la condición física fundamentalmente y la condición química, pero físicamente como queda el lote, como se repartieron las huellas, cuanto se piso, que nivel de compactación, es necesaria una labor superficial para homogeneizar condiciones de los primeros centímetros o recurrir a labranzas especiales como la de escarificado y demás que generan rupturas subsuperficiales, rupturas en el suelo que de alguna manera van a ayudar a una mejor distribución de los flujos de agua y además a una posterior difusión de los sistemas auriculares.


Sector Agropecuario
AM 550 – Radio Colonia
Sábados de 9 a 12 hs.
Conduce: Enrique Oss
Producción 02223-445885
radio@cuencarural.com


 

 


Consideraciones

1. Homogeneidad de la humedad superficial: es importante recorrer el área afectada y determinar la presencia de depresiones anegadas, tamaño, ubicación y cómo se desempeñaran frente a próximas precipitaciones abundantes. Además debe examinarse la superficie con el objetivo de advertir la presencia de sedimentos y de una capa mucilaginosa que sella el suelo, formada generalmente por limo, materia orgánica mal descompuesta, algas y hongos.

2. Profundidad a la napa: conviene realizar un pozo hasta la napa a fines de determinar la profundidad a la que se encuentra. De acuerdo a la pendiente del lote pueden dejarse abiertos pozos como estos, desde la parte más altas a las más bajas, para analizar la evolución de la napa en el tiempo.

3. El estado físico y químico del suelo: es imprescindible la extracción de muestras de diferentes espesores a efectos de conocer la estabilidad de la estructura, el contenido de materia orgánica, tipo y cantidad de nutrientes, y la presencia de sales y sodio.

4. Características de la vegetación: la vegetación siempre es una indicadora de la condición que habita, la variedad y cantidad de especies permitirá hacer inferencias sobre el estado del suelo, desde su compactación hasta la salinidad o sodicidad.

 

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