El Licenciado Pablo Vaquero, director de estrategias y nuevos negocios de Monsanto Argentina dialogó con Sector Agropecuario, programa que se emite por Radio Colonia AM 550, sobre la situación de los barcos detenidos en España e Inglaterra con soja argentina.
11-02-06 - El Lic. Vaquero explico los motivos por los cuales Monsanto se vio obligada a tomar acciones legales para defender sus derechos. Desde el año 1996, cuando se lanza la tecnología RR en Argentina, en el cultivo de soja, Monsanto tenía una presentación de su patente para ser aprobada. En el año 2000, un cambio en la legislación no permite la revalida de las patentes y 2000 patentes de distintas industrias que ya estaban presentadas, son denegadas. No obstante esto, Monsanto tenía acuerdos comerciales con las empresas que vendían semillas de soja, que tenían las tecnologías RR, las cuales le pagaban a Monsanto por cada bolsa de soja que vendían. Desde ese punto de vista, el problema de acceso a la tecnología estaba resuelto. La cuestión es que empezó a crecer el comercio de bolsa ilegal, con lo cual el comercio legal llego a menos del 20%. Es por eso que hace dos años, la firma dijo a su licenciatarios que iba a dejar de percibir el cobro de la tecnología RR por esa vía e iba a intentar buscar un acuerdo con el total del sector productivo.
“Esto empezó hace tres años y no logramos ningún acercamiento ni con el sector privado ni con el gobierno en ese sentido, pese a que hemos sido accesibles en la forma de implementar mecanismos con el objetivo de que este valor sea percibido por las empresas que estaban invirtiendo en tecnología. Esto no afecta solamente al gen RR en soja, sino a todas las tecnologías que las industrias quieren traer y no lo hacen. Es por eso que Monsanto inició un proceso a fin del año pasado, en la Bolsa de Cereales, donde estaba toda la cadena, avisando que la alternativa era ir a juicios en el exterior, donde sí tenían patente, porque este era el argumento.
Hicimos lo que pensamos que era lo más justo en ese momento, y que un juez determinara si Monsanto tiene razón o no. Nosotros tenemos acuerdos en Paraguay y Brasil; en Paraguay tampoco hay patentes, sin embargo, con los productores llegamos a un acuerdo.
Los exportadores estuvieron de acuerdo en establecer el mecanismo y el gobierno apoyo el acuerdo entre privados y todo esta funcionando. No se trata de un tema de legislación sino también de voluntad de las partes, de acceder a tecnologías.”, manifestó el Lic. Vaquero.
Según palabras de Vaquero, lo que se paga de regalías hoy, en el comercio, en el mercado legal (solo 20%), es lo que corresponde a la variedad genética, no al gen RR que esta incorporado. Lo que corresponde al gen RR, Monsanto dejó de cobrarlo hace dos años y desde ese entonces ha iniciado un proceso por el cual ellos creen que todo tiene que estar inigualdad de condiciones, y no solamente el 20% tiene que pagar, y el resto apropiarse de la tecnología sin razón. Por lo cual, lo que están pagando hoy los productores es por la parte que tiene que ver con la variedad que están comprando.
Por otra parte, Pablo Vaquero advirtió la importancia de tener una legislación que se cumpla:
“Nosotros dejamos el negocio de soja hace dos años, aunque seguimos haciendo investigación para Paraguay, Brasil y Estados Unidos, pero no estamos lanzando nuevas variedades de soja en el país, y lo más elocuente de esto es que en Argentina hay menos de diez empresas con aproximadamente 14 millones de hectáreas invirtiendo en investigación básica, que venían haciendo todos los semilleros desde que se lanzó la soja en la Argentina. En Estados Unidos hay mas de 240 empresas, con alrededor de 30 millones de hectáreas, investigando mejores variedades de soja, esto demuestra claramente que donde hay una legislación que se cumple, todos tratan de buscar mejores variedades”.
También dejó muy clara la posición de la firma y su compromiso con el país:
“Nosotros somos el puchinball de la industria y del sector y lo asumimos, estamos en una cruzada por defender la propiedad intelectual, y no como concepto del gen RR que sería una muestra gratis de lo que viene, sino como concepto de todo lo que necesita este país para que haya inversiones no solo en el campo de la biotecnología, sino en un montón de campos donde la propiedad intelectual es la base para poder crecer. Y si esto que está haciendo Monsanto hoy, le cuesta perder negocios, que se vea afectada su reputación y la pérdida de imagen, sirve para que cambie y que haya una legislación que empiece a defender la propiedad intelectual para que puedan venir muchas empresas a invertir a nuestro país, bienvenido sea y asumimos el costo.”
A su vez, el Lic. Vaquero manifestó su franca preocupación por el rol pasivo que asumió el Gobierno dentro del conflicto:
“Se presentó una propuesta de exportadores, que se discutió en la Bolsa de Cereales prácticamente durante los últimos dos meses del año pasado, para que los que no compraron semillas certificadas, puedan pagarla al vender el grano.
Hay que decir que la Secretaría de Agricultura hizo presión sobre los exportadores para que no avanzaran en esto y no buscaran ninguna solución para este tema.
La otra vergüenza nacional es el INASE, que fue dado de baja durante el gobierno de De la Rúa y luego fue vuelto a poner. En ese momento pensamos que era volver a creer y tener un organismo que pudiera controlar todo esto.
El INASE lleva ya más de dos años sin integrar su directorio, que esta formado por otras empresas del sector. Además tiene un presidente que fue nombrado por el secretario de Agricultura, que tampoco esta ratificado en su posición y lo que esta haciendo es algo que no esta consensuado con el resto de la industria, y va por el camino de las decisiones unilaterales y absolutistas; sumado a esto, el secretario de Agricultura declaro que mientras sigan las acciones legales de Monsanto no va hacer nada para solucionar el problema. No hizo nada y no va a hacer nada. No cambio nada porque no ha demostrado nada. Hay que aclarar que en un principio, Miguel Campos tenía una visión mucho más abierta y mucho más proactiva en buscar soluciones, y pasado un tiempo, cambio totalmente de actitud por presiones que desconozco y hoy es enemigo número uno del sector.
Lo raro de esto es que había empezado un camino constructivo de dialogo y evidentemente lo abandonó.”
Finalmente, Pablo Vaquero explicó en la nota mantenida con el conductor de Sector Agropecuario (AM 550 Radio Colonia) Enrique Oss, cuales son los pasos a seguir en Monsanto y que solución proponen para destrabar el conflicto:
“El problema no son los barcos que están demorados en España e Inglaterra, sino todos los que vamos a demorar de acá en más, porque vamos a parar todos los embarques donde venga soja, donde entendemos que es tecnología de Monsanto.
Con lo cual, todas las semanas vamos a estar con acciones de este tipo, y mientras tanto buscaremos una solución para el conflicto. Hoy las acciones que estamos iniciando son acciones reclamando daños por lo que entendemos que es la tecnología que está incorporada. No obstante eso, le hemos dado un solución y la hemos presentado a los exportadores. La idea surgió de varios sectores, no solo de Monsanto, que es hacer un juicio estructurado: se define una serie de juicios, se dejan avanzar, no se abren más causas, con lo cual no produce una distorsión en el mercado de granos, que es lo que va a pasar si las causas siguen, y de este modo, los exportadores, por cada tonelada que va a Europa, dejan una reserva, lo que correspondería a una regalía acordada. Cuando terminan los juicios si Monsanto tenia razón, cobra esa reserva y sino, pagara las consecuencias, si vamos a ir a la justicia, vayamos en forma ordenada.”
INASE
Respecto de las declaraciones del Lic. Pablo Vaquero, el Ingeniero José Luis Russo, Presidente del INASE, opinó en Sector Agropecuario sobre el conflicto de los barcos detenidos, el comercio ilegal de semillas y el papel que desempeña este organismo.
Según palabras del Ing. Russo, la semilla legal de soja esta en Argentina alrededor de 70%, compuesta por las bolsas de semillas fiscalizadas, y aquella semilla que guarda el productor para hacer uso propio, que esta dentro del marco legal de la actual ley de semillas. Entonces lo que se conoce como bolsa blanca estimamos que esta alrededor del 30%.
“Esta información la estamos fortaleciendo. El INASE envió 12.500 cartas de declaración jurada a productores sojeros del país, los resultados están avalando esta información, tenemos nueve o diez inspectores en la sede central, con oficinas en distintas regiones como San Pedro, Pergamino y Balcarce y convenios con distintas provincias. Puede ser que sea poco para controlar, pero hoy la bolsa blanca no está en el lugar comercial o en un galpón, hay mucho grano que se transforma en semillas a la noche o a la tarde, y ese grano no esta en el lugar comercial, esta dentro de campos. Tenemos la hipótesis de que la mayoría de lo que se comercializa como bolsa blanca semilla es más un efecto del comercio negro de granos.
Esta hipótesis surge de las cartas que hemos recibido. Hay mucho comercio de semilla blanca como consecuencia indirecta del comercio del grano en negro: es gente que no quiere figurar en ningún lado.
Por otra parte, en respuesta a la posición de Monsanto, Jose Luis Russo se amparó en la ley 20247, que reconoce al productor el derecho de reservarse el simiente obtenido en la cosecha para volver a sembrar plantas autógamas (que se pueden resembrar).
“El INASE tiene la responsabilidad de fiscalizar la semilla, no la de la producción de grano. Se ha discutido el tema de la patente RR, que en realidad, no está patentado, además, esos barcos que están parados en los puertos son de harina de soja, ya no es ni de grano. Porque hasta hace un año atrás, estaba la amenaza de parar los granos, y mas allá de que tenga el gen RR, lo que se esta exportando es grano, no semilla. Además, está el marco del uso propio, que es lo que en la ley está y se interpreta como derecho a pagar la regalía una sola vez, en la primera compra de semillas, y después es de uso propio gratuito, en la medida que se encuadre dentro de la figura del agricultor.
De todas formas, estamos trabajando en acotar esa situación. En 2003, se hizo una propuesta que consistía en el cobro de un canon al grano, y aquel que presentase una factura de semilla fiscalizada se le devolvía el canon, como una salida alternativa y temporaria, hasta que se vaya aumentando el uso de semilla fiscalizada.”
También expresó su deseo de lograr llegar a una resolución.
“Tendríamos que reflexionar porque después de varias reuniones para resolver estos conflictos no llegamos a nada. Si queremos discutir el tema de la ilegalidad, hay que detectar cuánto es el mercado ilegal, dentro de que marcos está y cual es nivel de responsabilidad dentro de toda la cadena, ojalá que se llegue a un acuerdo.”
Por último, el Ing. Russo declaró que presentó su renuncia a la Secretaría de Agricultura, “Ya era una etapa concluida de gestión, una época de cambios. Y a partir de ahora, vendría una nueva gestión como para consolidar el trabajo de regionalización que se fue haciendo a lo largo de estos dos años y medio.”
ACSOJA
El Ingeniero Miguel Calvo, Vicepresidente de ACSOJA, la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina, también opinó en Sector Agropecuario. Pero llamó a fomentar el diálogo para encontrar entre todos los actores del sector una solución para un problema que afecta a la Argentina en forma global.
“Este tema nos preocupa enormemente. Argentina tiene una participación muy importante dentro del mercado mundial de soja, que es un gran dador de mano de obra y un generador de riqueza. En el mundo, esto se da porque Argentina es un productor confiable en cuanto a cantidad de millones de toneladas de soja que abastecen, entonces para el importador, la Comunidad Europea en concreto, es fundamental saber que va a tener en tiempo y en forma el cargamento que necesita.
Todo esto le genera un ruido y una alteración. Obviamente, esto pone en una situación no tan cómoda la producción argentina de prolongarse en el tiempo, sería un problema significativo; de ser solo una tormenta de verano, obviamente desaparecerá el problema y seguirá la confiabilidad en la Argentina.
Nuestra labor no es condenar o criticar la actitud de Monsanto, sino, buscar una solución entre todos los actores para que la firma desista su actitud y que el sector tenga algún punto de inflexión con respecto a esta anomalía que lo esta afectando. “Como productor agropecuario”, y no como dirigente de ACSOJA, yo interpreto que hay dos aspectos importantes para tener en cuenta, por un lado, el aspecto formal, que es la ley, la ley actual de semillas inhabilita el derecho de Monsanto. Realmente la firma no tiene derecho a establecer un embargo por sus operaciones de soja en el exterior debido a que ya cobro regalías en Argentina y, paralelamente, el derecho de uso propio por parte del productor inhabilitaría ese reclamo. Ahora, en vistas al futuro, seria lógico llegar a un punto de equilibrio en el cual para las operaciones futuras, quien traiga tecnología, quien las produzca tenga algún grado de compensación diferente. Entiendo, y Confederaciones rurales Argentinas entiende que corresponde un reconocimiento a la tecnología aún en la planta autógama con determinada limitante. Estamos abiertos al diálogo, con vías al futuro de generar un nuevo marco de participación que sea equitativo para todas las partes. “
Sector Agropecuario
AM 550 – Radio Colonia
Sábados de 9 a 12 hs.
Conduce: Enrique Oss
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