Marcos Giménez Zapiola, consultor agropecuario, hablo en Sector Agropecuario, programa que se emite por Radio Colonia AM 550, sobre dos temas importantes para mejorar el trato con los animales.
“El primer paso para mejorar el trato es entender como funciona la naturaleza del bovino. Una hace cosas por costumbre que son prejudiciales para el animal y el ganadero, actitudes que son difíciles de cambiar. La idea de tratar bien a los animales no tiene que ver con esa visión de algunos europeos que dice que hay que estar “acariciándolos” y dejar que se mueran de viejos. Para los bovinos, que son animales que explotamos económicamente no tiene sentido.
Lo que hay que hacer es tratar al animal de una forma que el acepte y no sufra. No se trata de hacerle mimos y tratarlos suavemente, es un cambio cultural.
Antes se trataba muy bien a la hacienda, porque al no haber alambrados, los animales se iban a las tierras del vecino si uno las maltrataba.”
“Uno de los temas importantes es los perros, que son enemigos de los vacunos. Para el vacuno, es tremendo que trabajemos con perros en los corrales, la mera presencia, la visión y olor del perro pone nerviosos a los animales en lugares cerrados, en corrales. Este es un tema, hay que erradicar el perro de los corrales y cuando va a los corrales, hay que poner el perro en un lugar donde los bovinos no lo vean y no lo huelan.
El segundo punto importante es no gritarle a la hacienda. No hay que alborotar a los animales. Esto lo sabía hasta Rosas, en su época. El grito para el vacuno es peor que la picana eléctrica, es algo que está estudiado.
Empecemos por sacar estas dos cuestiones, ya comenzamos a ejercer un cambio. Así, la hacienda estará mejor.”
Hay otras formas de maltratar animales. Una de ellas es restringir el descanso. La vaca lechera necesita un número de horas diarias de descanso. Y esta estudiado que el hecho de darle 12 horas de tiempo libre en relación a darle 10 horas significa 700 centímetros cúbicos de producción de leche.
La caminata es un factor importante también: si se saca a los animales a caminar cuatro kilómetros por día, les hace muy bien. El animal que no se mueve no es sano, tiene que salir a caminar, el esparcimiento aumenta la productividad del animal.
Otro tema es la laminitis y la renguera, un problema cada vez más grande a medida que se intensifica, y muchas veces tiene que ver con el piso donde están paradas las vacas. Si uno las tiene en corrales o en establos con piso de material duro y frió, ese tipo de problemas son inevitables. Por supuesto, todas estas cosas generan malestar en el animal.
Marcos Giménez Zapiola
® Sector Agropecuario
mgz@cuencarural.com
|